Voces en primera persona

Te contamos experiencias e historias reales contadas por gente de la comunidad

Fotografía de Sonia Torrese

Sonia Torrese

Enfermera

67 años

“Tenemos vida para tirar, pero necesitamos un trabajo. Necesitamos algo para poder vivir, para poder seguirla”.
Sonia comparte su historia y explica que estuvo “rodando por todos lados, donde pude, como una golondrina”. Ella también es una de esas hijas expulsadas del hogar familiar por ser trans. Hoy a sus 64 años volvió a esa casa pero para cuidar a sus padres. “Mi hermana y mi hermano no me aceptaban. Tenían mucha vergüenza de mí”.

Los rulos rubios de Sonia le enmarcan las palabras que con timidez aparecen para retratarla. Cuando dice que antes era “muy cerrada, muy burra”, las compañeras la frenan y le recuerdan que ella es la que mejor memoria tiene. Si alguien ve un rostro en una foto y no se acuerda quién es la respuesta seguro la tiene Sonia. Como es enfermera explica que un vecino le pidió que fuera al geriátrico dónde estaba su madre para hacerle curaciones. Las primeras veces no hubo problema, pero luego las enfermeras le contaron al dueño del lugar que ella era una persona trans:“Automáticamente me cerraron las puertas, me echaron”. Esto pasó hace aproximadamente siete años, en un país con Ley de Identidad de Género y sin edictos policiales.

Fotografía de Juan Fernández

Juan Fernandez

Asistente Administrativo

23 años

Las personas no binarias son aquellas que no se identifican como hombre o mujer todo el tiempo. Hay muchas subsecciones: agénero, género fluido, bigénero, una demi-chica o un demi-chico. "Puede que no entiendas los matices de las diferencias, pero todo el mundo siempre inventa nuevas identidades para que coincidan con sus experiencias y eso solo puede ser algo bueno." Aunque puede ser confuso, es mejor que decir que solo puedes ser esto y nada más.

Simplemente se identifica como no binario y no se incluye en ninguna de las subidentidades. Algunos días le gusta ser mujer y también le parece bien identificarse como hombre. "Ahora mismo prácticamente no soy nada."

"Salí del armario como chico trans y hice la transición. Tomé testosterona, me hicieron una cirugía de reducción de pecho y luego una histerectomía en 2015. Las hormonas y la cirugía consisten en alinear mi cuerpo a lo que debería haber sido al nacer. Haber nacido con las partes correctas habría facilitado las cosas, pero al mismo tiempo no quiero que me digan que mi cuerpo está equivocado."

Fotografía de Marcela González

Marcela González

Directora

62 años

A su lado Marcela irradia la presencia de una directora de escuela. Su pelo negro hacia con una cola hacia arriba parece coronarla como el casquete de una vedette. Ella hablará de todos los procesos que se realizan en el Archivo, le va pedir más testimonios a Carola y trata de manera maternal.

‘Ésta se fue, a ésta la mataron, ésta murió’ se llamó la primera muestra del Archivo realizada en 2017 que se pudo ver en el Centro Cultural Haroldo Conti de Buenos Aires, dentro del predio de la Ex Esma. En este ex centro de detención clandestina ellas lograron hacer de sus recuerdos un manifiesto. Esa vez no entraron forzadas sino siendo ellas la fuerza y resistencia. Tiene una voz pausada y muy presente, con ella explica: “recibo el material y lo voy separando: vida cotidiana, trabajo sexual, carnavales”, y cuenta cómo va uniendo las conversaciones y reconstruyendo las historias. Además de fotos hay cartas, documentos, tarjetas, volantes y “muchos tickets de avión y viajes”, y no es que ellas se daban la gran vida, esos vuelos se traducen en exilios, escapar para sobrevivir. "Completo las planillas y anoto el año y nombre de las compañeras de las fotos. Si está fallecida tratamos de buscar a otra que pueda ayudarnos a armar su historia; después de eso me encargo yo misma de escribir su propia biografía. Cuando la compañera aún vive trato de ubicarla para que nos cuente su propia historia”, dice Marcela. Del otro lado de la gente hay una mesa con algunos de los libros y objetos que producen.